La protección contra incendios en plantas de reciclaje ya no se juega en el extintor: se juega en cómo apilas el material, en qué distancia dejas entre acopios y en si eres capaz de detectar un foco antes de que alcance la pila grande. Los números explican por qué se ha vuelto el asunto que decide si tu planta es asegurable: la Guardia Civil detectó 109 incendios en instalaciones de residuos en 2023, y en 2024 el recuento provisional superó los 140. A eso se suma que desde el 10 de mayo de 2025 hay reglamento nuevo. Si gestionas una planta, esto te afecta en dos frentes que están más unidos de lo que parece: el técnico y el asegurador.

Qué cambia con el Real Decreto 164/2025

El Real Decreto 164/2025, de 4 de marzo, aprueba el nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales y sustituye al RD 2267/2004, que llevaba veinte años en vigor. Se publicó en el BOE el 10 de abril de 2025 y entró en vigor el 10 de mayo.

La pregunta que todo el mundo hace es si hay que reformar la nave. La respuesta corta es que no, o no todavía. Su disposición transitoria primera dice que los establecimientos industriales ya existentes no tienen que adaptarse obligatoriamente y siguen bajo el reglamento anterior. Pero esa tranquilidad tiene tres matices que conviene leer despacio:

  • Lo relativo a funcionamiento y mantenimiento, inspecciones periódicas, actuación en caso de incendio y régimen sancionador sí se aplica a todos, a los seis meses de la entrada en vigor. Es decir, ya.
  • La adaptación pasa a ser obligatoria en cuanto haya una ampliación o una reforma que aumente la superficie o el nivel de riesgo, o cuando cambie la actividad. En un sector que crece a base de ampliar acopio y meter líneas nuevas, eso llega antes de lo que parece.
  • Y el reglamento es de carácter horizontal: aplica a cualquier sector industrial, tratamiento de residuos incluido.

Traducido a la práctica: la primera nave nueva, el primer cambio de proceso o la primera ampliación de superficie te meten en el reglamento nuevo entero, no en una parte.

Por qué arden las plantas

Los recuentos que ha ido recogiendo la prensa económica a partir de datos de la Guardia Civil dibujan una línea clara: 2021 y 2022 pasaron de cien incendios cada uno, 2023 cerró en 109 y 2024 superó los 140. Las causas que se repiten no son exóticas:

  • Acopios por encima de la capacidad autorizada. Más material, más junto y durante más tiempo.
  • Baterías de ion-litio que entran escondidas en la masa de residuo: pilas, vapeadores, pequeños aparatos.
  • Instalaciones fotovoltaicas en cubierta, que añaden un riesgo eléctrico justo encima del material.
  • Una parte de fuegos intencionados, según la propia Guardia Civil.

El litio se ha convertido en la preocupación número uno del sector. La Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER) ha desarrollado dos proyectos específicos sobre ello —La prevención en la gestión de residuos de baterías de litio y Cómo reciclar con precaución las baterías de litio—, financiados por la Fundación Estatal para la Prevención de Riesgos Laborales, con material práctico sobre identificación, almacenamiento, carga y descarga, transporte y actuación en caso de incendio. Uno de ellos se centra en algo muy concreto: detectar baterías de litio mezcladas en flujos de plomo-ácido, una combinación que provoca incendios de gran intensidad.

Lo que mira un asegurador antes de dar precio

Seamos claros: hoy, una planta con acopio exterior sin límite y sin detección temprana no tiene un problema de precio, tiene un problema de aceptación. Estos son los puntos que de verdad se revisan en un estudio de riesgo:

  • Geometría del acopio: altura y volumen de las pilas, distancia entre ellas y pasillos cortafuegos reales, no dibujados.
  • Distancia a linderos, a naves y a la propia cubierta.
  • Control de entrada de material: si existe un procedimiento escrito para detectar y separar baterías, y quién lo ejecuta.
  • Detección temprana: cámaras térmicas, vigilancia, revisión de puntos calientes al cerrar la jornada.
  • Medios de extinción propios y agua disponible: depósito, caudal, hidrantes. Un buen rociador sin caudal detrás no es un medio de extinción.
  • Trabajos en caliente con permiso y vigilancia posterior. Es el origen clásico y el más evitable.
  • Cubierta fotovoltaica: instalación, seccionadores y señalización para los bomberos.
  • Plan de autoprotección y simulacros, y el histórico de siniestros con lo que se corrigió después de cada uno.

Ese último punto es el que más gente subestima. Un historial con un incendio y un informe de medidas correctoras aplicadas se defiende mucho mejor que un historial limpio sin ninguna documentación.

Las garantías que no puedes dejar fuera

En una planta de residuos, el incendio rara vez es lo que arruina. Lo que arruina es lo que viene después:

  • Pérdida de beneficios o paralización de actividad. Reconstruir lleva meses; los clientes y las autorizaciones no esperan.
  • Gastos de extinción, desescombro y gestión del residuo quemado. En una planta de residuos, retirar y gestionar lo que ha ardido puede costar más que reconstruir la nave.
  • Responsabilidad civil de explotación y la responsabilidad medioambiental, que son cosas distintas.
  • Maquinaria y avería de maquinaria, incluida la móvil.
  • Y el capital de existencias bien dimensionado: el acopio varía mucho a lo largo del año y ahí es donde aparece el infraseguro.

Y una cosa que no es un seguro, pero te la van a pedir

El Real Decreto 208/2022, de 22 de marzo, sobre garantías financieras en materia de residuos, obliga a productores y gestores a constituir una garantía. Su artículo 4.2 admite cuatro modalidades, y una de ellas es el seguro de caución formalizado con una entidad aseguradora. El importe sale del anexo IV, calculado sobre la capacidad máxima de almacenamiento, con mínimos que van de 3.500 a 45.000 euros para instalaciones. La disposición transitoria da hasta ocho años desde su entrada en vigor —el 21 de abril de 2022— o hasta la renovación de la autorización, lo que llegue antes.

No la confundas con la garantía financiera de responsabilidad medioambiental de la Ley 26/2007, que va por su cuenta y de la que se queda exento el operador cuyo coste estimado de reparación del daño sea inferior a 300.000 euros, y también el que esté entre 300.000 y 2.000.000 si acredita adhesión permanente a EMAS o ISO 14001. Son dos garantías distintas, con dos normas distintas, y es habitual verlas mezcladas.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que adaptar mi planta al RD 164/2025?

Si el establecimiento ya existía, no de forma inmediata: puede seguir con el reglamento anterior. Pero lo relativo a mantenimiento, inspecciones periódicas, actuación en caso de incendio y régimen sancionador se aplica ya, y la adaptación completa pasa a ser obligatoria en cuanto se amplíe o reforme aumentando superficie o riesgo, o cambie la actividad.

¿Puede una aseguradora rechazar una planta de reciclaje solo por el acopio exterior?

Sí. El acopio exterior sin separación ni detección temprana es hoy uno de los motivos más frecuentes de rechazo, no de recargo. Con medidas de prevención documentadas la conversación cambia por completo.

¿El seguro de caución del RD 208/2022 sustituye al seguro de responsabilidad civil?

No. Son cosas distintas: el seguro de caución cubre la garantía financiera exigida para la autorización de gestión de residuos; la responsabilidad civil cubre los daños que la actividad cause a terceros. Y la garantía de responsabilidad medioambiental de la Ley 26/2007 es una tercera cosa.

¿Qué pasa si mi planta ya ha tenido un incendio?

Complica el acceso al mercado, pero no lo cierra. Lo que marca la diferencia es poder enseñar el informe del siniestro, qué falló y qué medidas se implantaron después. Un riesgo con historia y medidas correctoras se coloca; un riesgo sin documentación, no.

¿Cubre el seguro los daños si el incendio fue intencionado?

El incendio provocado por un tercero es, en general, un siniestro cubierto, siempre que no haya participación del asegurado y se cumplan las medidas de protección declaradas en la póliza. Precisamente por eso las medidas declaradas tienen que coincidir con las que hay en la planta.

Hablemos de tu planta

En Correduría Eduardo del Hierro trabajamos riesgos de difícil aseguramiento en toda España: plantas de reciclaje y gestión de residuos, industria del plástico y desguaces y centros autorizados de tratamiento. No mandamos tu expediente a un comparador: preparamos el informe de riesgo con tus medidas de prevención documentadas y lo defendemos delante del mercado, incluido el mercado especializado. Correduría familiar en Valladolid desde 1999, con 584 reseñas de 5 estrellas en Google.

Déjame un comentario con tu caso o escríbenos: si tu planta lleva tiempo sin encontrar oferta, cuéntanos qué te han dicho y por qué.

Artículo escrito por Eduardo del Hierro, corredor de seguros en Valladolid desde 1999. Correduría inscrita en el registro de la DGSFP con la clave J-1997. Este contenido es informativo y no sustituye al asesoramiento sobre tu caso concreto ni al estudio técnico de tu instalación. Fuentes normativas: BOE. Datos de siniestralidad: recuentos de la Guardia Civil recogidos por la prensa económica en enero de 2025.